Si alguna vez te has preguntado cómo saber si una cámara es falsa, las cámaras de vigilancia falsas, también conocidas como cámaras simuladas o no operativas, son simples carcasas de cámaras de vigilancia sin la electrónica interna que permite la captación de imágenes.

Tienen como objetivo servir de disuasivo de criminales a un coste muy bajo y sin necesidad de instalación ni mantenimiento ya que funcionan con pilas AA. A diferencia de la mayoría de cámaras reales, cuya instalación suele pasar desapercibida, las cámaras falsas se suelen colocar intencionadamente en un lugar visible, para que cualquiera que pase cerca las perciba y se sienta vigilado al no saber si la cámara es falsa o no.

La forma de saber si una cámara es falsa es prestar atención a los detalles de la carcasa, algunas cuentan con una lente de plástico que no es lo suficientemente real o utilizan materiales poco resistentes. Las cámaras simuladas de Nivian cuentan con una auténtica carcasa y elementos reales de una auténtica cámara de videovigilancia. Poseen luz intermitente que aparenta grabación, así como LEDS y cableado real e incluso se activan automáticamente cuando detectan movimiento.

Para aumentar aún más esta similitud, Nivian incluye en sus cajas un cartel de zona videovigilada para colocar en las instalaciones y avisar de la posibilidad de ser grabado en una zona pública.

Cuando se busca una instalación de videovigilancia, se recomienda una instalación mixta, donde las cámaras operativas se ubiquen en los sitios más importantes y las falsas sirvan de apoyo, ya que nadie sabrá si son cámaras falsas o no.

Close
Compare